Almacenamiento de Baterías Alcalinas
Las baterías alcalinas, codificadas por IEC como tipo L, son baterías primarias que generan corriente eléctrica directa a través de la reacción electroquímica entre zinc y dióxido de manganeso (MnO2) en presencia de un electrolito alcalino. Estas baterías son ampliamente utilizadas en dispositivos portátiles como herramientas eléctricas, radios, juguetes y controles remotos, siendo la batería AA el tamaño más común.
El electrolito alcalino de estas baterías consiste en hidróxido de potasio (KOH), en contraste con el cloruro de amonio (NH4Cl) o cloruro de zinc (ZnCl2) utilizado en baterías de zinc-carbón. Aunque otros sistemas de baterías también emplean electrolitos alcalinos, difieren en los materiales activos de los electrodos.
¿Cómo Almacenar Baterías Alcalinas?
Las baterías alcalinas son fáciles de almacenar debido a su estabilidad química y baja tasa de autodescarga. Generalmente, pierden entre el 2 y el 3 por ciento de su carga original por año cuando se almacenan a temperatura ambiente (20-30 °C).
Los fabricantes recomiendan almacenarlas a temperatura ambiente, ya que temperaturas más altas reducen la vida útil esperada. En temperaturas más bajas, la tasa de autodescarga es aún menor, pero no se recomienda este tipo de almacenamiento. Si se almacenan a bajas temperaturas, es necesario devolverlas a la temperatura ambiente antes de su uso y evitar la condensación en la cubierta de la batería.
¿Por Qué las Baterías Filtran?
Las baterías alcalinas son susceptibles a la fuga de hidróxido de potasio (KOH), un agente cáustico que puede causar irritación respiratoria, ocular y de la piel. Esto se debe a que, al descargarse, ya sea por uso o autodescarga gradual, la química de las células cambia y se genera algo de gas hidrógeno. Si una batería permanece sin uso en un dispositivo durante un período prolongado, la acumulación de gas puede romper la carcasa y provocar una fuga.
¿Qué Filtra de las Baterías?
Lo que generalmente se filtra es el electrolito, formando cristales blancos en el exterior de la batería. El hidróxido de potasio, comúnmente encontrado en baterías basadas en níquel-cadmio, níquel-hidrógeno y dióxido de manganeso-zinc, es una base altamente corrosiva que puede causar irritación en la piel y problemas respiratorios si se inhala.
¿Son Peligrosas las Baterías que Filtran?
Una batería que filtra es un problema serio, ya que puede inutilizar teléfonos u otros dispositivos electrónicos. Además, el químico que se filtra de una batería suele ser un ácido que puede dañar el medio ambiente y causar quemaduras en la piel y los ojos. Si se toca una batería que filtra, es importante enjuagarse inmediatamente con agua corriente.
Prevención de Fugas en Baterías
Para reducir el riesgo de fugas en baterías, se recomienda seguir ciertas precauciones:
- No intentar recargar células alcalinas desechables.
- No mezclar diferentes tipos de baterías en el mismo dispositivo.
- Reemplazar todas las baterías del dispositivo al mismo tiempo.
- Almacenar las baterías en un lugar seco y a temperatura ambiente.
- Retirar las baterías para el almacenamiento de dispositivos.

